
Tensión y reclamo genuino: Policías mantienen la protesta en Jefatura ante la falta de respuestas claras del Gobierno de Pullaro
Redacción 12noticias.tv
La lucha por un salario digno y condiciones de trabajo humanas continúa siendo el motor de las protestas que este martes paralizaron los alrededores de la Jefatura de la Unidad Regional II en Rosario y la Casa de Gobierno en la capital provincial.
A pesar de la firmeza de los agentes, el Gobierno provincial se limita a señalar "falta de interlocutores", mientras la familia policial sigue esperando soluciones concretas.
Sirenazo y resistencia frente a Jefatura
La tarde del martes fue testigo de un recrudecimiento de la medida de fuerza en Rosario. Bajo un sirenazo ensordecedor y el corte de la avenida Ovidio Lagos con móviles y motos encendidas, los efectivos visibilizaron su malestar. La protesta, lejos de ceder, se reavivó cuando el interlocutor de los agentes, el expolicía Gabriel Sarla, informó que el diálogo con las autoridades locales fue infructuoso.
"La secretaria nos dijo que el ministro está ocupado y no nos podía atender", denunció Sarla tras intentar una reunión en la sede de Gobernación en Rosario, donde el ministro Pablo Cococcioni se encontraba reunido con el gobernador Maximiliano Pullaro.
La postura oficial: Diálogo abierto pero con condiciones
Entrada la noche, el secretario de Análisis y Gestión de la Información, Esteban Santantino, brindó una conferencia de prensa para sentar la posición del Ministerio de Justicia y Seguridad. Si bien el funcionario intentó mostrar una imagen de apertura, sus palabras dejaron en evidencia la distancia con el reclamo de base:
Falta de interlocutores: Según Santantino, el Gobierno no cuenta con canales de comunicación claros ni interlocutores que consoliden el reclamo de manera "asertiva".
Justificación oficial: El secretario aclaró que la demora en las soluciones no se debe a "falta de voluntad ni falta de recursos", aunque las respuestas salariales sigan sin aparecer para los uniformados en la calle.
Mano dura contra el reclamo
Mientras los agentes sostienen la medida en defensa de su sustento, la respuesta administrativa ha sido implacable. El Gobierno confirmó el desplazamiento de 20 policías tras las protestas en Rosario, advirtiendo que "no lo van a dejar pasar" y que la lista de sancionados podría aumentar en las próximas horas.
Para los trabajadores de seguridad, estas medidas son vistas como un intento de disciplinamiento ante un reclamo que solo busca condiciones básicas para poder cumplir con su deber de proteger a la ciudadanía.


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