La Escuela de Gobierno de Rafaela: El espejo donde la gestión pública argentina debería mirarse

El gran mérito de Rafaela no es solo haber creado esta estructura, sino haberla sostenido como una verdadera política de Estado a través de los años y las distintas administraciones.
07/07/2026Redacción 12noticias.tvRedacción 12noticias.tv
Opinión
Sebastián Repetto es editor de 12noticias.tv

Por Sebastián Repetto

Hay experiencias en el interior productivo de nuestro país que merecen ser contadas con urgencia, sobre todo en momentos donde la ciudadanía le exige a la política soluciones reales, eficientes y modernas. Para todo intendente, gobernador o dirigente que hoy tenga la enorme responsabilidad de administrar los recursos de los contribuyentes, hay un faro ineludible en la provincia de Santa Fe. Hay que mirar a Rafaela.

En un país acostumbrado a los vaivenes y a la tentación de empezar de cero cada cuatro años, Rafaela exhibe con orgullo una saludable excepción que lleva casi tres décadas de vigencia: el ICEDeL (Instituto de Capacitación y Estudios para el Desarrollo Local). Creado en diciembre de 1997 a través de la Ordenanza Nº 3.068, este instituto nació con una visión de futuro extraordinaria: consolidar una auténtica Escuela de Gobierno de Rafaela; un espacio flexible, con personería jurídica pública y enfocado en la profesionalización permanente.

El gran mérito de Rafaela no es solo haber creado esta estructura, sino haberla sostenido como una verdadera política de Estado a través de los años y las distintas administraciones. Una posta exitosa donde cada uno de los intendentes supo sumar valor sobre lo construido por su antecesor.

El valor de construir sobre lo construido

El camino lo inició Ricardo Peirone (1995-2003), quien tuvo la lucidez de promulgar la ordenanza madre y diseñar los primeros trayectos formativos. Vinculó de entrada la capacitación de los agentes municipales con los grandes objetivos del Plan Estratégico de la ciudad. El mensaje era claro: para planificar el futuro, primero hay que preparar a los equipos.

Luego, la gestión de Omar Perotti (2003-2011) le dio un impulso fundamental al sumar la rigurosidad científica. El ICEDeL comenzó a formar a los cuadros municipales en el procesamiento de estadísticas locales y técnicas de desarrollo económico. De esta manera, el municipio logró hablar el mismo idioma que el pujante sector industrial y privado de la región: el idioma de la evidencia y los datos confiables.

Con la llegada de Luis Castellano (2011-2023), esta Escuela de Gobierno asumió el desafío de la vanguardia digital. Durante sus doce años de gestión, se enfocó en la modernización tecnológica de la administración pública. Al volcar esa capacitación en el personal de carrera, se garantizó que los avances operativos quedaran grabados en el ADN del municipio, volviéndose inmunes a los recambios de los funcionarios políticos.

La prueba de fuego de esta madurez institucional llegó con la alternancia política. Al asumir Leonardo Viotti (UCR, 2023-Presente), la nueva administración se encontró con un capital humano de excelencia. En un enorme gesto de madurez y pragmatismo, lejos de discontinuar el organismo, la gestión actual potenció el ICEDeL como una herramienta estratégica para formar a sus propios equipos técnicos bajo los mismos estándares de calidad fijados hace casi 30 años.

Las lecciones de un modelo persistente para todo gobernante

Para cualquier intendente que busque optimizar su administración y dejar un legado duradero, el círculo virtuoso de esta Escuela de Gobierno deja tres enseñanzas clave:

  • Capacitación integral: Al formar tanto al personal permanente de carrera como a los funcionarios políticos de turno, se eleva la vara de toda la estructura municipal.

  • Decisiones basadas en datos: La creación de estadísticas locales propias y confiables elimina el margen para el error y la improvisación en las políticas públicas.

  • Gobernabilidad y eficiencia: Una planta estatal idónea y preparada es la mejor garantía para que, gane quien gane las elecciones, los servicios y las transformaciones que demanda la sociedad nunca se detengan.

En una Argentina que necesita más que nunca tender puentes hacia el desarrollo, la Escuela de Gobierno de Rafaela demuestra que la continuidad institucional y la valorización del empleo público no solo son posibles, sino que son la llave para transformar de manera definitiva una comunidad. Una experiencia inspiradora que ojalá impulse a muchos otros municipios a seguir el mismo camino.

Lo más visto
Opinión

El fin de Adorni, ¿y el fin de la corrupción?

Redacción 12noticias.tv
28/06/2026
 La diferencia entre un Estado íntegro y uno vulnerable no está en la calidad moral de quienes lo integran, sino en la calidad de las instituciones que los contienen.