Energizate con cristales

Energizate con cristales

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Laten con la fuerza de la creación y nos ayudan a activar las buenas energías y librarnos de las negativas. Un elemento natural que trabaja al servicio de tu propia armonía.

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Son antiguos como la Tierra, surgidos de la transformación de una roca. Este proceso natural les otorgó diferentes colores, formas y tamaños y, millones de años después, son capaces de transmutar las energías negativas en positivas. Su vibración, tan en sintonía con el pulso del universo, tiene la increíble capacidad de reflejar la luz, además de recibirla y contenerla. Su funcionalidad es balancear los desequilibrios, promover el cambio y, finalmente, sanar. Cada gema tiene propiedades particulares, pero todas actúan en el plano físico, emocional y espiritual de las personas.

Rebobinando en el tiempo, se comprobó que las civilizaciones egipcias y mayas ya los empleaban como amuleto curativo, mágico y místico. Y no es casual que, en el mundo de los cuentos infantiles, Blancanieves y Cenicienta los tuvieran como símbolo de protección y belleza: una en los zapatos y la otra en una caja.

En la actualidad, podemos tenerlos en casa, usarlos encima o para realizar una terapia de armonización. En todas sus dimensiones o formas, tenerlos cerca nos ayuda a sentirnos bien.

Te invitamos a hacer una recorrida cristalera para aprender sobre estos elementos de apariencia frágil pero con un interior potente. Si aprendés a utilizarlos, los empezarás a ver como verdaderos gurúes.

¿PARA QUÉ SIRVEN?

En las terapias de sanación, se colocan en los chakras para generar una apertura y un desbloqueo. Representan un gran vehículo para viajar al origen de nuestros desequilibrios y generar una conexión interior más armónica. Si te duele algo, alivian tensiones; y si necesitás estudiar para un examen, al colocarlos cerca de tu escritorio, crean un entorno que favorece la concentración y el enfoque. Muchas personas adoran colgarlos en las ventanas de sus casas o colocarlos en un cuenco en alguna mesa. Ese es otro de sus usos porque favorecen la limpieza del hogar protegiéndolo de vibras dañinas.

¿CÓMO EXPERIMENTAR CON ELLOS?

Para comenzar con la práctica, es fundamental preguntarse: ¿me siento sobrecargada? Entonces, se empieza haciendo una limpieza en el cuerpo físico y en los lugares que habitamos.

En consultorio: se asiste a una o varias sesiones con una especialista. El método de curación es personal y único porque responde a las necesidades de cada persona. La duración es variable, suele ser de entre 30 y 90 minutos. A lo largo de ese tiempo, el objetivo es que te relajes en una camilla mientras las gemas se van apoyando en cada uno de los chakras de tu cuerpo. La vibración que se genera es interpretada por el terapeuta como una información muy rica y útil que te podrás llevar.

Ser tu propia guía: los chamanes aseguran que las piedras te eligen porque llaman tu atención, por su color o por su forma, y que, cuando esto sucede, no hay error posible porque ambas han establecido una comunión. Entonces, guíate por tu intuición y colocala donde sientas que la necesitás. También podés generar sitios sagrados y armar un altar en ellos. El modo de hacerles frente a las malas ondas es colocar uno o varios cristales depositando en ellos una intención.

CUIDÁ SU ESENCIA

Los átomos que se encuentran en los cristales poseen los mismos elementos que componen el cuerpo humano. Una emoción fuerte o una experiencia dolorosa generan un determinado campo vibracional. Las gemas son muy sensibles a estas manifestaciones; después de un tiempo, se cargan y necesitan una limpieza. A algunos se los puede sumergir en agua y sal, sahumarlos con hierbas, colocarlos en la tierra o dejarlos al sol.

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