Aleart y Rey: Una cucharada de transparencia frente a la puesta en escena libertaria

Rey le ganó de mano a la burocracia y, de paso, le quitó a Aleart la exclusividad de la bandera de la transparencia.
16/04/2026Redacción 12noticias.tvRedacción 12noticias.tv
news 12 noticias
María Fernanda Rey entendió que a la exigencia de actitud se le responde con la contundencia de la realidad.

Por Sebastián Repetto (Editor de 12noticias.tv)

¿Me permite? Vamos a mirar los hechos. Porque en el Palacio Vasallo, la política suele ser una coreografía de formas donde el fondo rara vez asoma. Esta semana, dos periodistas devenidos en ediles, Juan Pedro Aleart y María Fernanda Rey, protagonizaron un episodio que debería estudiarse como el triunfo de la inmediatez del dato sobre la promesa de transparencia. No se distraiga, porque la clave está en el método.

Aleart, referenciado en La Libertad Avanza, salió al ruedo con una exigencia que es música para los oídos de su electorado: transparencia total. El edil libertario, que en sus intervenciones televisivas solía pedir "cucharadas de actitud", trasladó esa misma retórica al recinto exigiendo que se publiquen los sueldos de la política en un plazo perentorio de quince días. Es una demanda legítima, claro. El Estado municipal arrastra una mora administrativa que mantiene los salarios oficiales en la oscuridad técnica desde 2023. Pero el planteo de Aleart habita el terreno de lo que debería ser: es un proyecto, un video, una intención legislativa. Es la transparencia como una construcción burocrática futura.

Sin embargo, María Fernanda Rey entendió que a la exigencia de actitud se le responde con la contundencia de la realidad. Con lo que podríamos llamar cucharadas de transparencia. En un movimiento de pragmatismo puro, la concejala justicialista no esperó el tratamiento del proyecto ni el vencimiento de los plazos administrativos. Se limitó a capturar la pantalla de su propia acreditación bancaria y arrojar sobre la mesa el dato que Aleart buscaba en los expedientes: $5.294.428,08. Esa es la cifra del mes de abril. Sin filtros de prensa, sin comisiones de estudio y sin demoras de sistema.

La maniobra de Rey fue quirúrgica. Al publicar su recibo bajo el lema "Dato, no relato", no solo clausuró la discusión dialéctica, sino que desarticuló la puesta en escena de su colega. Si Aleart pedía transparencia, Rey se la entregó en dosis concentrada y de forma individual. Es la ruptura del hermetismo por mano propia.

Mientras el bloque libertario cuestionaba al Ejecutivo por lo que no publica, la concejala peronista demostró que el acceso a la información pública, en última instancia, depende de la voluntad política de quien posee el dato. El desafío fue directo: "Era más fácil que publiques tu acreditación, JuanPe".

Este episodio revela una disociación inquietante en la administración pública rosarina. Por un lado, una web oficial que parece haberse detenido en el tiempo; por el otro, ediles que deben recurrir a capturas de pantalla para subsanar la opacidad del sistema. Rey le ganó de mano a la burocracia y, de paso, le quitó a Aleart la exclusividad de la bandera de la transparencia.

¿Sabe lo que pasa? En la gramática del poder moderno, el que entrega el dato primero se queda con la narrativa.

Aleart pidió ver las cartas, pero Rey las puso sobre la mesa antes de que terminara la apuesta.

En 12noticias.tv observamos este fenómeno con atención: cuando la política abandona la gesticulación y abraza el dato duro, el simulacro se termina. Lo demás, como diría la propia concejala, es solo relato.

Terminé.

Lo más visto