
El vacío de poder que nadie vio venir: La Vicepresidencia Segunda del Concejo Municipal de Arroyo Seco quedó vacante
Redacción 12noticias.tv
Este lunes 1º de diciembre, el Concejo Municipal de Arroyo Seco vivió una de esas sesiones que, de no ser por un pequeño gran detalle, hubiera sido solo una sesión preparatoria más en el calendario. Lo que parecía un trámite administrativo sin mayores sobresaltos terminó dejando una vacante que genera tanto incertidumbre como preguntas sin respuestas: la Vicepresidencia Segunda del Concejo quedó vacante.
La sesión, presidida por el Dr. José Luis Murina, comenzó con el ritual de la elección de autoridades para el período legislativo 2025-2026. Todo parecía ir según lo planeado, como un reloj bien aceitado, hasta que llegó la votación para el cargo de vicepresidente segundo.
En ese momento, Matías Attorresi se presentó como candidato, y todo indicaba que la elección sería rápida y sencilla. Pero, sorpresivamente, se sometió también a votación a Julián Polinesi, generando un empate que dejó a todos los presentes sin saber cómo reaccionar. El presidente Murina, con la precisión de un árbitro que toma la última decisión en tiempo extra, desempató a favor de Attorresi, quien terminó ocupando la vicepresidencia primera.
Hasta aquí, todo seguía la lógica del juego político local. Sin embargo, el segundo vicepresidente, un cargo de importancia institucional clave, se convirtió en un terreno de batalla. En un giro inesperado o quizás no tanto, Attorresi propuso al concejal Damían Salinas como segundo vicepresidente, una jugada que quizás haya tenido un toque de picardía.
Salinas no aceptó la nominación y, con la misma rapidez que se juega un partido de ajedrez, propuso a Milagros Serra para el cargo. Así, la votación se dividió: la propuesta de Attorresi recibió los votos afirmativos de él mismo, Delorenzi, Murina y Serra. Por otro lado, la propuesta de Salinas, que también incluía a Serra, logró los votos afirmativos de Polinesi y Salinas.
Aquí se produce el quiebre. Aunque la propuesta de Salinas había sido aprobada por los votos, Salinas dejó claro que no aceptaba la nominación para el cargo. La razón, aparentemente, no fue una cuestión personal, sino una disconformidad con el procedimiento y la forma en que se estaba llevando a cabo la votación.
Este giro no solo deja a la vicepresidencia vacía, sino que también pone en evidencia las tensiones dentro del Concejo. El rechazo de Salinas a aceptar el cargo, aunque legítimo en términos de principios, refleja las dificultades para lograr consensos sólidos entre los concejales. Este vacío de poder deja una incógnita sobre cómo se resolverá la situación en las próximas sesiones.
Mientras la comunidad de Arroyo Seco observa, no deja de preguntarse qué implicará esta falta de liderazgo en un cargo tan vital para el funcionamiento del Concejo. ¿Habrá un nuevo intento por llenar este vacío en las próximas sesiones, o quedará como un símbolo de las luchas internas no resueltas?
Lo único seguro es que la historia continúa, y las piezas del tablero político siguen moviéndose. El próximo movimiento está por verse, y podría ser tan decisivo como inesperado.


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